Hola,

«Tal vez el asesino sentía en realidad envidia por la capacidad de amar y de sentir compasión que reconocía en Drizzt. Al ser tan parecido a él, Drizzt no hacía más que acentuar la realidad de su propio vacío emocional»

En tres ocasiones anteriores hablaba yo por aquí de la primera trilogía de Drizzt Do'Urden, el drow de ojos color lila (mira, L: el lila a veces es bueno). En este caso, El Valle del Viento Helado también se trata de una trilogía, pero por pereza, y sobre todo por la relación tan estrecha que hay entre los tres libros que componen esta trilogía (mucho más estrecha aún que en el caso de la primera trilogía de El Elfo Oscuro), voy a hacer una reseña conjunta.

ATENCIÓN, AVISO A NAVEGANTES: Ojo, que al contar todo esto de forma conjunta, voy a dejar toda la reseña sin excepción perdida de spoilers. Avisado queda todo el mundo. Y NO SE ADMITEN RECLAMACIONES.

El primero de los títulos que componen esta trilogía, La piedra de cristal, cuenta la historia de Akar Kessell, un aprendiz de mago que matará a su maestro, engañado por un grupo de magos enemigo de aquél. Akar será abandonado en el Valle del Viento Helado para que muera congelado, pero encontrará una extraña gema cristalina extraviada por el demonio Errtu: Crenshinibon, un artefacto poderosísimo y terriblemente maléfico, capaz de manipular completamente la mente de su poseedor. Gracias a la gema, Akar se convertirá en un hombre muy poderoso... y hambriento de venganza. Sus delirios de grandeza le llevarán a desear convertirse en el rey del valle, y tratará de dominar a todas las criaturas de esa región salvaje (goblins, orcos, gigantes, e incluso a los bárbaros de las montañas) para emprender su ataque contra Diez Ciudades. Sin embargo, por supuesto, ahí estará Drizzt para ponérselo difícil, con la ayuda de sus amigos: Bruenor Battlehammer, el enano que aceptó a Drizzt al final de la anterior trilogía, Catti-brie, la muchacha humana que es la hija adoptiva de Bruenor, la pantera mágica Gwenhwyvar, y dos nuevos amigos. Estos serán Wulfgar, un joven bárbaro que ha vivido sus últimos años bajo la tutela de Bruenor, y un misterioso halfling sureño llamado Regis, que posee un rubí mágico capaz de controlar la voluntad de los que lo observan...

En el segundo de los títulos, Ríos de plata, Bruenor decide emprender, junto con Wulfgar, Drizzt, y Regis (quien se une a la búsqueda de forma impetuosa en el último segundo), su hogar de origen, Mithril Hall, del que huyó cuando era sólo un niño enano. En esta novela, una encuentra respuestas a la pregunta que ronda durante toda la primera novela: ¿qué demonios se le ha perdido a un ladrón halfling del desierto de Calimshan, en las heladas tierras del norte? Pues en realidad nada. Sólo huye del bajá al que le robó el rubí mágico, que obviamente está bastante encabronado con el halfling. De hecho, después de casi una década de huida, por fin alguien ha dado con Regis: Artemis Entreri, un eficaz asesino a sueldo del bajá Pook. Se trata de un tipo tan hábil con las espadas como el propio Drizzt, y también tan inteligente y astuto como éste. En realidad, el juego que presenta R. A. Salvatore en esta novela se ve venir: es como si alguien hubiera cometido un error al asignar las almas de Drizzt y de Artemis. Porque Drizzt posee un corazón de humano (de humano bueno, quiero decir) a pesar de pertenecer a la fría y despiadada raza drow, mientras que Artemis, todo un humano hecho y derecho, tiene el alma de un drow especialmente cabroncete. El contraste entre ambos llega incluso al plano físico: salvo por la estatura, el atractivo físico (como siempre, los personajes de este tipo de novelas, ya sean hombres o mujeres, tienen que estar buenorros) y la complexión, ambos son opuestos: el uno drow de piel negra, pelo blanco y ojos vivos; el otro humano blanco, de pelo negro y ojos sin vida. Por supuesto, se odiarán a muerte en cuanto se vean.

En el tercero de los títulos, La gema del halfling, Entreri, quien ha conseguido apresar a Regis, lleva a éste de vuelta a Calimport para que el bajá Pook pueda despacharse a gusto con él. Pero, como Entreri anhela cargarse a Drizzt para demostrar que él es el mejor espadachín, ha ido dejando pistas a los amigos del halfling para que le sigan. Y básicamente ahí dejo la descripción, para no pisar más el argumento.

Y ahora las críticas destructivas y constructivas.

Cosas a favor de la trilogía:

  • Los Harpell. Esos magos que aparecen por primera vez en Ríos de plata, y que están los pobres un poco enajenados... ah, qué adorables. Sobre todo, destacaría sus intentos de cruzar ranas con caballos (aquí es cuando todos imaginamos al Chef de South Park cantando aquello de Nunca cruces cerdos con elefantes, porque son incompatibles).
  • La historia de Aegis fang, el martillo que el bueno de Bruenor hace para el bárbaro Wulfgar. El gesto es muy tierno, sobre todo viniendo de un enano. Aunque llama la atención un poco que el enano se dedique a adoptar humanos y a quererlos mucho, y luego no se mosquee en modo Los Serrano porque sus hijos adoptivos se enamoren entre ellos.
  • La aparición del asesino Artemis Entreri: por fin un personaje malvado que no es bobo de remate ni depende exclusivamente de las toñas que da (a pesar de que da muchas, y muy fuertes) para hacer malosidades. Aunque me sorprende un poco el nombre del asesino. Sí, ya sé que existe el nombre de Artemisio, pero seamos sinceros: lo de Artemis suena a nombre de chica. Yo también estaría encabronada con el mundo si quisiera, como el asesino, demostrar que soy el más machote, pero tuviera un nombre que recordara sospechosamente a una mujer. [Modo blasfemo intencionadamente activado] Además, puede que lo de ser un drow que escapa a su linaje quede muy cool, y que, tal y como en realidad es, la historia de Drizzt sea hermosa por su estoicismo y superación, y por la pureza de su alma, que refleja que nunca se puede generalizar (y es una historia bastante bonita, no quiero quitarle mérito)... pero reconozcámoslo: ser un asesino inteligente, despiadado y con personalidad mola [Modo blasfemo pesarosamente desactivado].
  • Bok, el gólem de carne. Eso de que su mago creador lo llame mi cielo me ha hecho gracia... me recuerda a la historia que Jan Jansen, un personaje del Baldur's Gate 2, le contaba al paladín Keldorn acerca de la novela rosa que había escrito un pariente, contando el tórrido romance entre un paladín y una gólem de carne.

Cosas en contra de la trilogía:

  • La traducción. De nuevo, se demuestra que ésta es pésima. De hecho, para verificar mi sospecha, me he bajado los libros en inglés del emule y he comparado varios pasajes. Por poner unos ejemplos: alguien debería explicarle a la traductora la existencia de los false friends, y por elegir uno al azar, balance significa estar en equilibrio y no balancearse. Pues así con unos cuantos más. También deberían explicarle que en inglés existe la polisemia igual que en español; por ejemplo, cry, además de gritar, significa llorar... en algunos momentos los personajes se pasan capítulos enteros gritando con las mejillas surcadas de lágrimas. Ejem.
  • La edición. Alguien debería explicarle al editor la diferencia entre un punto y una coma. Hay párrafos enteros que sólo tienen comas. También, la diferencia entre sólo y solo... en esta palabra, para Timun Mas, las tildes no existen. También hay algunas otras erratas menores.
  • La aparente muerte de los personajes como recurso dramático. No es que tenga nada en contra de usar ese recurso... pero ¿siempre? Cansa un poco.
  • Que los malos, salvo en el caso de Entreri, sean cosas humanoides descerebradas que lo arreglan todo a golpes, sin pensar en nada. Y que los buenos, por supuesto, sean justo lo contrario. Es poco realista.
  • Lo de la belleza y tal. Vamos a ver, ¿por qué todo el mundo tiene que estar buenísimo (sobre todo, cómo no, las mujeres)? Señor Salvatore, coño, salga a la calle y mire a la gente a la cara...

(Y que conste que, a pesar de la crítica, me ha gustado mucho la trilogía. Aunque echo de menos a Jarlaxle por aquí).

Besotes

ACTUALIZACIÓN: para los que gustéis de ilustraciones de Reinos Olvidados, os dejo un enlace a la galería de imágenes de Todd Lockwood en Wikia. Lástima que no haya ilustraciones de Regis...